La batalla en Sudáfrica entre centros de datos y habitantes sin agua
En la barriada sudafricana de Barcelona, no hay cañerías, ni baños, ni apenas agua potable disponible. Por ello, la posible instalación de un megacentro de datos que requiere enormes recursos hídricos alarma a los activistas de la zona.
En esa barriada laberíntica al este de Ciudad del Cabo, los residentes más mayores pagan algunas monedas a los niños para que les llenen bidones de agua potable.
Uno de esos chavales pasa haciendo equilibrios con una botella sobre el hombro junto al enorme terreno adquirido por una empresa promotora de centro de datos.
Aquí, como en otras partes de Ciudad del Cabo, decenas de miles de personas carecen de acceso a agua o electricidad, dos recursos altamente consumidos por estas infraestructuras que proliferan por el impulso de la IA.
En total, Sudáfrica cuenta con más de 60 centros, el mayor número en el continente, y grupos civiles reclaman frenar su construcción hasta que estén debidamente regulados.
"Es un problema directamente ligado a la tierra", dijo el activista del movimiento de Asamblea de Vivienda (AH), Kenneth Matlawe, que vive en Barcelona desde hace 15 años.
"Afecta las políticas sobre el agua y el saneamiento. Afecta el desarrollo socioeconómico porque cualquier forma de desarrollo tiene que beneficiar a la comunidad", dijo a la AFP.
La ONG británica Foxglove y otros grupos se han unido a AH para exigir a las autoridades municipales que frenen la recalificación urbanística de parte del terreno de Barcelona donde se prevé construir el centro de datos.
Esta zona, cercana al aeropuerto internacional, fue adquirida por la empresa estadounidense Equinix, que tiene 280 centros de datos en el mundo.
Pero según el director general, Sandile Lube, la compañía no prevé desplegar pronto el proyecto.
Y si lo hiciera, "se seguiría el debido proceso que tiene en cuenta algunas de las preocupaciones que puedan tener las comunidades locales", dijo.
- "Alfombra roja" -
El gobierno acoge con los brazos abiertos los centros de datos para promover el país como "la puerta de entrada digital de África".
Solo Ciudad del Cabo dispone de una docena de centros y ha aprobado cinco nuevos permisos de construcción.
La Asamblea de Vivienda y el grupo ecologista Extinction Rebellion reclamaron a su alcalde frenar estos proyectos hasta que se implementen regulaciones "claramente definidas" para "gobernar esta industria en rápida expansión".
"Necesitamos comprender realmente qué permite la ley y que se establezca una regulación" antes de "desplegar la alfombra roja" a estas instalaciones, dijo la abogada del Centro de Recursos Legales, Saadiyah Kadwa, que representa a HA y a los demás demandantes.
"No es solo Ciudad del Cabo, es todo Sudáfrica", enfatizó.
Según esta asociación, los grandes centros de datos pueden consumir más de 4.400 millones de litros de agua al año si usan el método de refrigeración estándar. Eso representa el gasto anual de más de 18.000 hogares, añadió.
Pero según Dube, del centro de Equinix, sus instalaciones usan un sistema de refrigeración que gasta lo mínimo necesario en agua.
- El agua: cuestión sensible -
La cuestión es sensible en Ciudad del Cabo: en 2018 evitaron por poco el quedarse totalmente sin suministro.
Además, a partir de diciembre, se prevén restricciones hídricas debido a las altas temperaturas causadas por el fenómeno de El Niño.
Otro problema es el consumo eléctrico de estos centros, en un país que hace apenas tres años sufría frecuentes cortes de luz.
Un centro de datos de 160 MW puede consumir alrededor de 1.400 millones de kWh al año si funcionara a plena carga, declaró Pitso Tsibolane, profesor de sistemas de información en la Universidad de Ciudad del Cabo.
Aunque no existen regulaciones específicas, estos recintos deben cumplir con las leyes de construcción y medioambientales vigentes y dar prioridad al "autosuministro de electricidad y agua", afirmó el ministro de tecnologías digitales, Solly Malatsi.
Pero, según Tsibolane, también debería exigirse transparencia sobre el uso de agua y de electricidad, el diseño de los sistemas de refrigeración y de los generadores eléctricos de emergencia.
La esperanza de que los centros de datos generen empleos, muy necesitados en Sudáfrica, también se ha disipado.
"Una vez en funcionamiento, se encuentran entre los sectores menos demandantes en mano de obra", subrayó Tsibolane.
Equinix explicó que su centro en las afueras de Johannesburgo empleó a unas 750 personas durante la construcción, pero que ahora cuenta con 26 empleados permanentes.
P.Connor--NG