Corea del Sur promete una investigación exhaustiva sobre las adopciones internacionales forzadas
El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, prometió este viernes "esclarecer completamente la verdad" sobre el oscuro capítulo de las adopciones internacionales forzadas en Corea del Sur, varios meses después de pedir disculpas por las irregularidades avaladas por el Estado.
Durante décadas, Corea del Sur fue uno de los principales países de origen de adopciones internacionales. Según cifras oficiales, más de 140.000 niños fueron enviados al extranjero entre 1955 y 1999.
Las adopciones internacionales comenzaron tras la guerra de Corea. En un principio afectaron principalmente a niños nacidos de relaciones con soldados estadounidenses y a bebés de madres solteras, estigmatizadas en una sociedad profundamente conservadora.
Con el tiempo, el sistema se convirtió en una industria lucrativa que generó millones de dólares para las agencias de adopción durante las décadas de 1970 y 1980.
El año pasado, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación concluyó que el Estado tuvo responsabilidad en abusos cometidos durante estos procesos.
Sin embargo, la comisión solo reconoció la responsabilidad estatal en 56 de los 367 casos de adopción internacional examinados, una decisión que provocó críticas de personas adoptadas y llevó a la apertura de una nueva investigación, iniciada el 21 de julio, para revisar esos expedientes.
"Vamos a esclarecer completamente la verdad sobre los casos de adopciones internacionales forzadas que no fueron investigados adecuadamente en pesquisas anteriores", declaró Lee durante un acto con responsables de la investigación y víctimas.
Hasta ahora, quienes más han impulsado las investigaciones han sido las personas adoptadas, ya que los padres biológicos suelen mostrarse reacios a hablar debido al estigma que aún rodea este tema.
Pero en mayo, cinco madres surcoreanas exigieron una investigación estatal y denunciaron que sus hijos fueron enviados al extranjero sin su consentimiento.
Una de ellas afirmó que le dijeron que su hija había muerto al nacer, para descubrir años después que había sido adoptada por una familia en Estados Unidos.
"En algunos casos se produjeron graves violaciones de los derechos humanos durante los procedimientos de adopción internacional", había reconocido Lee en octubre.
"El Estado no cumplió plenamente con sus responsabilidades. En nombre de la República de Corea, ofrezco mis más sinceras disculpas", dijo.
Pese a registrar una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, Corea del Sur continuó enviando menores al extranjero en adopción hasta fechas recientes.
O.Ratchford--NG