Bolivia está casi "al límite", dice el presidente a manifestantes que piden su renuncia
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, advirtió el miércoles que la crisis "está llegando al límite", en una nueva jornada de manifestaciones que exigen su renuncia pese a la posibilidad de que declare un estado de excepción para frenar las protestas.
Paz enfrenta desde hace casi un mes una convulsión social, con bloqueos de carreteras por parte de campesinos, obreros y transportistas que pedían medidas contra la crisis económica, la peor en cuatro décadas, y ahora exigen su renuncia.
"El país necesita orden y esto está llegando al límite (...) El tiempo se acaba. Convocamos al diálogo", dijo el mandatario de centroderecha, en un acto en La Paz en el que instaló un foro de discusión de políticas sociales y económicas.
El martes por la noche, el Congreso eliminó una norma que ponía límites al presidente para decretar estados de excepción, lo cual le permite recurrir a militares para contener las protestas y la restricción de libertades de reunión y movimiento.
"El que quiera destruir la patria se las va a ver con este presidente y con toda la fuerza de la Constitución", advirtió, en alusión a los estados de excepción.
Pero las manifestaciones no paran. Con banderas indígenas, miles de campesinos indígenas, la mayoría mujeres, marcharon este miércoles, en el Día de la Madre, por el centro de La Paz.
"No tenemos miedo a morir. Vamos a dar nuestras vidas por defender (...), ya le hemos dicho (al gobierno) que alisten sus maletas y que se vaya", declaró a la AFP en la marcha la campesina Marta Poma Luque.
Esa marcha se unió en una sola protesta con choferes en huelga que han paralizado parcialmente el transporte público. Por la noche, unos 200 maestros también se manifestaron en La Paz.
- "Peor que el covid" -
La Paz, sede del gobierno, y la vecina ciudad de El Alto, son el epicentro de las protestas y bloqueos, que han causado escasez de alimentos, medicinas y combustible. En otras ciudades, como Oruro (oeste), Potosí (suroeste) y Cochabamba (centro) el problema es menor.
Grupos de cientos de vecinos en La Paz también han marchado en estos días en contra de los bloqueos de carreteras, constató la AFP.
Según el presidente, los efectos en la economía llegan a los 600 millones de dólares de pérdidas en un país en severa crisis desde 2023, que agotó sus reservas de dólares y su inflación ronda el 14%.
"Es peor que el covid", manifestó Paz, al hablar de la escasez y la subida de precios provocada por los bloqueos en La Paz y El Alto.
En un intento por bajar las tensiones, Paz, economista de 58 años, anunció esta semana que bajará a la mitad su salario, una medida casi simbólica pues su ingreso mensual es equivalente a 3.448 dólares.
El anuncio no tuvo ningún efecto en las manifestaciones.
"Estamos hartos con este presidente (...) Por culpa de él, está sufriendo toda la gente", expresó la manifestante Delta Salinas.
Este miércoles, el vicepresidente Edmand Lara, declarado opositor de Paz, también llamó a dialogar a dirigentes de las protestas. Solo acudieron representantes de la Iglesia, del gobierno, parlamentarios y la Defensoría del Pueblo.
- "El imperio o el pueblo" -
El gobierno de Paz denuncia un intento de "alterar el orden democrático" y señala al expresidente socialista Evo Morales (2006-2019), prófugo por un caso de presunta trata de una menor, de impulsar los disturbios en las protestas.
"Un gobierno totalmente sometido. Y al pueblo jamás se le va a someter (...). Me doy cuenta de que llegó la hora de definir quién manda: el imperio o el pueblo", manifestó Morales, quien calificó las protestas de una "rebelión".
El gobierno de Estados Unidos, que con Paz tiene un nuevo aliado en América Latina, aseguró que Bolivia se enfrenta a un intento de "golpe de Estado".
T.McGilberry--NG