Nueva manifestación en Irán pese al temor a una brutal represión
Una nueva manifestación contra el poder se inició la noche de este sábado en la capital de Irán, pese a los temores de una brutal represión y más de dos días sin acceso a internet durante el mayor movimiento de protesta contra el gobierno en más de tres años.
Las protestas, iniciadas hace dos semanas por comerciantes descontentos con la crisis económica que atraviesa el país, son uno de los mayores desafíos para las autoridades teocráticas que gobiernan Irán desde la Revolución Islámica de 1979.
El país lleva 48 horas sin acceso a internet, a raíz de un apagón impuesto por las autoridades en todo el territorio, según la oenegé especializada en ciberseguridad Netblocks.
En estas condiciones, se filtra poca información.
Nuevas protestas estallaron este sábado por la noche, con una multitud concentrándose en un distrito del norte de Teherán, según un video cuya autenticidad fue verificada por AFP.
Las imágenes muestran a manifestantes llevando a cabo una cacerolada, tirando petardos en la plaza Punak de Teherán y gritando lemas en apoyo a la dinastía Pahlavi, derrocada por la Revolución Islámica de 1979.
El presidente Donald Trump dijo el sábado que Estados Unidos está "listo para ayudar".
"Irán está mirando hacia la LIBERTAD, quizá como nunca antes. ¡¡¡Estados Unidos está listo para ayudar!!!", dijo Trump en su red Truth Social, sin dar más detalles.
Sus comentarios se producen un día después de que afirmara que Irán estaba "en serios problemas" y volviera a advertir que podría ordenar ataques militares.
Con el apagón de internet, el gobierno busca "ocultar la violencia infligida durante la represión de las protestas", alertaron dos destacados cineastas y disidentes, Mohamad Rasulof y Jafar Panahi.
- Cadáveres en un hospital -
La premio Nobel de la Paz iraní Shirin Ebadi advirtió el viernes que las fuerzas de seguridad podrían estar preparándose para cometer una "masacre bajo la cobertura de un apagón generalizado de las comunicaciones".
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó el apoyo de Europa a las "mujeres y hombres iraníes que reclaman la libertad" y denunció la "represión violenta" de las protestas.
Desde que empezó el movimiento, el 28 de diciembre, al menos 51 manifestantes, entre ellos nueve niños, murieron y cientos resultaron heridos, según afirmó el viernes la oenegé Iran Human Rights, radicada en Noruega.
La organización difundió unas imágenes en las que aparecen, afirmó, cadáveres de manifestantes amontonados en un hospital de Teherán.
Amnistía Internacional indicó que está analizando elementos que parecen indicar que la represión se intensificó en los últimos días.
Tras la fuerte movilización del jueves, el viernes por la noche Teherán y otras ciudades también acogieron protestas, según imágenes difundidas en redes sociales a través de conexiones por satélite y cuya autenticidad fue comprobada por la AFP.
En el distrito de Sadatabad de Teherán, los manifestantes protagonizaron una cacerolada y corearon el lema "¡Muerte a Jamenei!", mientras los autos tocaban el claxon en señal de apoyo.
Otras imágenes difundidas en redes sociales y por canales de televisión en farsi fuera de Irán mostraron protestas similares en otros puntos de la capital, así como en las ciudades de Mashhad, Tabriz y Qom.
En la ciudad de Hamedán un hombre ondeó una bandera iraní de la época del sah, con el emblema del león y el sol, rodeado de hogueras y gente bailando, según imágenes difundidas en redes.
El hijo del depuesto sah, Reza Pahlavi, que vive en Estados Unidos, instó a los iraníes a organizar protestas más focalizadas este fin de semana y "tomar y mantener los centros urbanos".
Pahlavi, cuyo padre Mohammad Reza Pahlavi fue derrocado por la revolución de 1979 y murió en 1980, aseguró que también se está preparando para "regresar a [su] patria" pronto.
- "En plena guerra" -
El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, arremetió el viernes contra los "vándalos" que según él están detrás de las protestas y acusó a Estados Unidos de alentarlas.
"Estamos en plena guerra", lanzó por su parte Alí Larijani, uno de sus consejeros, al frente de la máxima instancia de seguridad del país, denunciando "incidentes orquestados desde el exterior".
Este sábado, la televisión estatal difundió imágenes de los funerales de miembros de las fuerzas de seguridad muertos durante las protestas. En la ciudad meridional de Shiraz, la asistencia fue notable.
En Londres, un manifestante remplazó brevemente la bandera de la República Islámica de Irán por otra del antiguo régimen monárquico en la fachada de la embajada iraní, durante una concentración de apoyo al movimiento de protesta a la que asistieron cientos de personas, indicaron testigos.
El gobierno iraní no se había visto confrontado a un movimiento de protesta de tal alcance desde las marchas organizadas en 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, arrestada por una supuesta violación al código de vestimenta femenino.
Estas manifestaciones ocurren cuando Irán está debilitado tras la guerra con Israel y los golpes infligidos a varios de sus aliados regionales, mientras que la ONU restableció en septiembre sanciones relacionadas con el programa nuclear del país.
M.Sullivanv--NG