Nottingham Guardian - El apetito de Trump por Groenlandia somete a la OTAN a una fuerte presión

El apetito de Trump por Groenlandia somete a la OTAN a una fuerte presión
El apetito de Trump por Groenlandia somete a la OTAN a una fuerte presión / Foto: Odd Andersen - AFP/Archivos

El apetito de Trump por Groenlandia somete a la OTAN a una fuerte presión

La hipótesis de una intervención militar de Estados Unidos en Groenlandia, mencionada por la Casa Blanca como una de las "opciones" sobre la mesa, deja a la OTAN sometida a una presión sin precedentes.

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Dinamarca, incluida Groenlandia, es miembro de la alianza militar transatlántica y un ataque de Estados Unidos contra otro de los integrantes de la OTAN sería "el fin de todo", advirtió la jefa del gobierno danés, Mette Frederiksen.

En Bruselas todos se preguntan si se trata de una amenaza seria, una táctica de negociación o una jugada para impresionar.

- "Opción a disposición" -

Desde su primer mandato presidencial (2017-2021) Donald Trump considera que Groenlandia es indispensable para la seguridad de Estados Unidos.

El martes, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que "el presidente y su equipo están discutiendo varias opciones para cumplir este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, el uso del ejército estadounidense siempre es una opción a disposición del comandante en jefe".

Para el presidente de Francia, Emmanuel Macron, es inimaginable que Estados Unidos se coloque "en una situación de violar la soberanía danesa".

Jeff Landry, nombrado a finales de diciembre por Trump como enviado especial para Groenlandia, intentó calmar los ánimos. "No creo que sea de eso de lo que está hablando", afirmó.

-Una vía militar -

Estados Unidos no tendría ninguna dificultad en invadir Groenlandia, un territorio helado de unos 57.000 habitantes, donde el ejército estadounidense ya está presente.

"Nadie combatirá militarmente a Estados Unidos por el futuro de Groenlandia", lanzó el jefe de gabinete adjunto de la Casa Blanca, Stephen Miller.

En los pasillos de la OTAN nadie quiere imaginárselo. Pero, "dada la retórica persistente, no podemos estar totalmente seguros", añadió un diplomático de la alianza bajo condición de anonimato.

Las consecuencias para la OTAN serían devastadoras, ya que por primera vez un país miembro del bloque atacaría a otro.

Por ello, la OTAN procura por ahora mantenerse cuidadosamente al margen.

"No creo que este tema llegue a plantearse nunca en el marco de la OTAN, para evitar cualquier división", explicó otro diplomático en Bruselas.

Además, la alianza únicamente se ocupa de las "amenazas militares externas, y no de los problemas internos entre los países del bloque", añadió la fuente.

- Hallar la forma de responder -

Para el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, la hipótesis de una acción de fuerza estadounidense es impensable.

Para el jefe de la alianza, Estados Unidos y Dinamarca coinciden en realidad en el mismo objetivo: garantizar la seguridad del Ártico frente a las ambiciones de Rusia o China. Y por ello no es necesario que Washington anexe este territorio donde ya existen bases estadounidenses.

"Los daneses no tendrían ningún problema con que Estados Unidos tenga una presencia más importante que la actual", aseguró Rutte.

Varios países europeos de la Alianza quieren responder a Estados Unidos de manera "contundente", dijo el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Noël Barrot.

Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y el Reino Unido también expresaron el martes su apoyo a Dinamarca en una declaración conjunta.

Por su parte, el ministro belga de Defensa, Theo Francken, dijo estar "convencido de que en los próximos días se tomarán iniciativas, entre bastidores o de cara al público, para salir de esta situación".

"Nadie tiene interés en una disputa dentro de la OTAN, salvo nuestros enemigos", sostuvo.

M.Scott--NG