Nottingham Guardian - Subida del agua en lagos en Kenia lleva a cocodrilos más cerca de los hogares

Subida del agua en lagos en Kenia lleva a cocodrilos más cerca de los hogares
Subida del agua en lagos en Kenia lleva a cocodrilos más cerca de los hogares / Foto: Tony KARUMBA - AFP

Subida del agua en lagos en Kenia lleva a cocodrilos más cerca de los hogares

Un cocodrilo se asolea sobre el techo de una sala de conferencias sumergida en un centro vacacional del centro de Kenia, una señal visible de cómo la subida de las aguas lacustres ponen en peligro la vida de miles de familias y negocios locales.

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El lago Baringo y otros estanques del valle keniano de Rift han subido a niveles que no se han visto en décadas, y los científicos lo atribuyen a las lluvias extremas y el cambio climático.

Decenas de miles de personas han sido desplazadas a sitios más elevados, según cifras oficiales de manejo de desastres, aunque muchas víctimas afirman que el lago los sigue.

En 2011, cuando el cuerpo de agua registró su primer aumento importante, Mary Milka Tiren, de 40 años, perdió a su esposo al ser atacado por un hipopótamo cuando salía de su trabajo en un sitio turístico, actualmente sumergido.

Una década después, su hijo de nueve años fue hospitalizado tras un ataque de cocodrilo que le dejó una cicatriz en el brazo derecho.

"Quería arrancarle todo el brazo (...), pero fue rescatado por sus compañeros tras una larga lucha", contó Tiren.

"Hemos visto un aumento en los ataques de cocodrilos no porque haya más cocodrilos, sino porque el lago está más cerca de las casas", comentó a la AFP Jackson Komen, del Servicio Keniano de Vida Silvestre (KWS).

"También tenemos ataques de hipopótamo porque cuando el lago se expandió se perdió el ecosistema ribereño, donde teníamos pastizales", añadió.

- Desastre ecológico -

Un análisis de la AFP de imágenes satelitales de Copernicus Sentinel y NASA Landsat revela que la superficie del lago Baringo se expandió 70% desde 2010.

El vecino lago Bogoria, conocido por sus altos niveles de sodio, también creció 21% en el mismo período.

Con la subida del agua de ambos estanques -uno de agua dulce y el otro alcalina- se ha acortado la distancia entre ellos.

"Si se mezclan estos dos lagos, los peces, cocodrilos e hipopótamos no van a sobrevivir (...). Podríamos tener un desastre ecológico y no sabremos cómo lidiar con él", advirtió Komen.

El Baringo suministra agua para consumo e irrigación, y es vital para la industria pesquera.

"Podría generar un cambio total (...). No sé si los humanos podrán seguir viviendo aquí", añadió el experto.

Se calcula que la distancia actual entre los dos lagos es de 10 kilómetros.

El científico Matthew Herrnegger, de la australiana Universidad de Recursos Naturales y Ciencias de la Vida, dijo a la AFP que el análisis satelital revela que "ya está ocurriendo el desbordamiento".

Precisó que el nivel del lago Bogoria es suficiente para desbordarse hacia el Baringo.

Pero señaló que no está claro cuánta agua llegará al Baringo y cuál será su impacto.

- Declive en turismo -

La expansión de los dos lagos, importantes atracciones de visitantes, ha sido un golpe al turismo.

"Perdimos 80 de nuestros reservorios comunitarios de fauna", señaló Komen. Jirafas, avestruces, facóqueros e impalas fueron trasladados a sitios seguros.

La AFP observó al menos cuatro complejos turísticos devorados por las aguas del lago Baringo y otro abandonado en una isla.

En el alcalino Bogoria, conocido por sus flamencos y aguas termales, la subida de su nivel alejó a muchas de las aves y cubrió algunos manantiales.

Michael Baimet, director del departamento local de desastres, comentó a la AFP que los ingresos turísticos cayeron de casi 1 millón de dólares anuales a 200.000.

En Google, los visitantes se quejan de la caída en el número de flamencos en el lago Bogoria.

- Escuelas -

Además, unos 12 centros educativos alrededor de los dos lagos han sido afectados, algunos completamente sumergidos.

Alrededor de 240 alumnos y funcionarios de la escuela Kokwa Island, en Marigan, deben cruzar el Boringo, lleno de cocodrilos, con el único transbordador en operación.

Las aguas se acercaron a partes de la institución, y ahora hipopótamos y cocodrilos ingresan a la escuela por la noche, dijo a la AFP un funcionario en condición de anonimato.

"Hemos tenido que contratar dos oficiales de seguridad para mantener a los alumnos a salvo", agregó.

La situación podría agravarse en octubre con las lluvias previstas por el fenómeno de El Niño.

Las familias saben que deben abandonar la zona por la crecida, pero el dinero es un obstáculo.

Faith Mpayei, de 40 años, ha movido dos veces la cerca alrededor de su propiedad ante el avance de las aguas. Ahora la cerca está sumergida y las aguas están cerca de su casa.

"Me dejaron en ceros", lamentó esta madre de cinco hijos.

"Estamos indefensos (...). Estoy aquí por el momento, tengo que reubicarme. No hay nada que hacer aquí", expresó.

X.Fitzpatrick--NG