Una importante refinería rusa queda fuera de servicio tras un ataque ucraniano
Un ataque ucraniano dejó fuera de servicio para al menos seis meses una importante refinería de petróleo situada a unos 1.300 kilómetros del frente, anunció este jueves un responsable ruso.
Esta situación podría agravar las dificultades de abastecimiento de combustible que afectan a los automovilistas y a las empresas en Rusia desde hace varios meses.
Ucrania intensificó sus ataques con drones y misiles de largo alcance contra las infraestructuras petroleras rusas, con el objetivo de reducir los ingresos financieros que sostienen la ofensiva a gran escala lanzada contra su territorio hace cuatro años y medio.
La refinería que quedó fuera de servicio está situada en Orsk, ciudad de la región de Oremburgo cercana a la frontera con Kazajistán. Ucrania la atacó esta semana, provocando un importante incendio en las instalaciones.
El gobernador local, Evgueni Solntsev, afirmó que la refinería permanecerá cerrada por el momento y que las reparaciones tardarán varios meses.
"El equipamiento es importado y, teniendo en cuenta las sanciones, las reparaciones tardarán hasta seis meses", escribió en las redes sociales.
"La planta está completamente parada. Nos estamos preparando para el peor de los escenarios".
Según él, la región tendrá que recurrir a importaciones de combustible para cubrir sus necesidades.
Los ataques ucranianos provocan escasez de combustible en distintas partes de Rusia.
Casi todas las regiones tuvieron que, en un momento u otro, restringir las ventas, limitando la cantidad de combustible que puede adquirir cada cliente o prohibiendo llenar bidones.
Las autoridades habían afirmado que la situación estaba mejorando en las últimas semanas, sin lograr tranquilizar a algunos de los automovilistas entrevistados por la AFP en Moscú el miércoles.
"Las colas vuelven a ser más largas. Y los precios de la gasolina no bajan; al contrario, suben", comentó un taxista, Nursultán Ajmádov.
X.Fitzpatrick--NG