Condenados a prisión tres médicos en Polonia por retrasar aborto a una mujer que finalmente murió
Tres médicos polacos, acusados de haber retrasado la práctica de un aborto a una mujer que finalmente murió por un choque séptico, fueron condenados el martes a penas de prisión, en un caso que desencadenó amplias manifestaciones contra las restrictivas leyes que regulan la interrupción voluntaria del embarazo en Polonia.
Los tres hombres recibieron penas de hasta 18 meses de cárcel, después de que en primera instancia uno de ellos hubiera sido condenado a una pena en suspenso, indicó la abogada de la familia de la mujer, Karolina Kolary, quien calificó la sentencia de "apropiada y justa".
"Hay que tener en cuenta que se trataba de un caso de negligencia fuera de lo común, un desprecio absoluto por los deberes médicos más fundamentales y elementales", declaró a la prensa al término de una vista a puerta cerrada.
La defensa anunció que presentará un recurso ante el Tribunal Supremo.
"Impugnamos tanto la culpabilidad de nuestro cliente como la pena impuesta", declaró uno de los tres abogados defensores, Adam Gomola.
La paciente, Izabela, de 30 años, falleció en septiembre de 2021 en el hospital de Pszczyna (sur), donde había sido ingresada por graves complicaciones relacionadas con su embarazo. Los médicos se negaron a practicar el aborto.
La tragedia ocurrió menos de un año después de la decisión del Tribunal Constitucional --respaldado por el entonces gobierno nacionalista-- de prohibir los abortos en caso de malformación grave del feto, eliminando así uno de los últimos motivos legales en el país.
La ley polaca autoriza teóricamente el aborto en casos de violación, incesto o peligro para la vida de la madre. Pero oenegés y defensores de derechos humanos afirman que la normativa se ha vuelto tan restrictiva que muchos médicos renuncian a intervenir por temor a procesos judiciales.
En el primer semestre de 2025 solo se registraron 411 abortos legales, según la Caja Nacional de Salud (NFZ).
En los últimos años varias mujeres embarazadas murieron en hospitales polacos después de que médicos se negaran a practicarles un aborto pese a las graves complicaciones médicas.
La muerte de Izabela provocó una ola de protestas masivas.
G.Lomasney--NG