Hong Kong inicia tres días de duelo tras incendio que deja al menos 128 muertos
Hong Kong empezó este sábado un periodo de tres días de duelo por las al menos 128 personas que murieron en el complejo de rascacielos residenciales arrasado por su peor incendio en décadas.
El jefe ejecutivo de esa ciudad semiautónoma, John Lee, y altos funcionarios guardaron un momento de silencio a las 08H00 locales (00H00 GMT) frente a la sede del gobierno, donde banderas de China y Hong Kong ondeaban a media asta por la tragedia, que además deja decenas de desaparecidos.
Periodistas de la AFP vieron más temprano a personas llorando a las víctimas y depositando flores cerca de Wang Fuk Court, el conjunto siniestrado de ocho torres y más de 1.800 apartamentos en el distrito norte de Tai Po.
"Que sus almas en el cielo mantengan siempre viva la alegría", decía una nota colocada en el lugar.
El gobierno ha habilitado puntos en todo Hong Kong para que el público firme los libros de condolencias.
Familiares, en tanto, recorren hospitales y centros de identificación de víctimas con la esperanza de encontrar a sus seres queridos, ya que 89 cadáveres no han podido ser identificados.
El viernes, el organismo anticorrupción de la ciudad detuvo a ocho personas en relación con el incendio, el peor en un edificio residencial en el mundo desde 1980.
Las llamas se propagaron rápidamente por la urbanización el miércoles por la tarde, y afectaron siete de los ocho rascacielos del conjunto habitacional.
Las investigaciones preliminares de las autoridades sugieren que el fuego comenzó en los niveles inferiores a través de las mallas plásticas protectoras con las que se suele cubrir los edificios en reparación en Hong Kong.
Los tradicionales andamios de bambú, otra técnica constructiva omnipresente en la ciudad, y varios páneles de espuma "altamente inflamables" habrían contribuido a su propagación.
El jefe del departamento de bomberos, Andy Yeung, reveló además que los sistemas de alarma de los ocho bloques de apartamentos "funcionaban mal" y prometió tomar medidas contra los contratistas.
Residentes del complejo habían dicho a la AFP que no oyeron ninguna sirena y que tuvieron que ir puerta por puerta para alertar a los vecinos del peligro.
Un hombre identificado como Fung dijo que visitaba la urbanización a diario para cuidar de su suegra de 80 años. "Está tomando antibióticos, por lo que siempre está durmiendo. No hubo alarma de incendio, por lo que es posible que no se enterara de que había uno", contó.
El organismo anticorrupción hongkonés dijo que entre las ocho personas detenidas el viernes se encontraban "consultores, subcontratistas de andamios y un intermediario del proyecto".
El jueves, otros tres hombres fueron detenidos por sospechas de haber dejado negligentemente embalajes de espuma en el lugar del incendio.
- "Más restos" -
El viernes, decenas de personas seguían hospitalizadas, 11 de ellas en estado crítico y 21 en estado grave.
Periodistas de la AFP vieron a los rescatistas sacando cadáveres en bolsas negras de entre los escombros calcinados de Wang Fuk Court, mientras que varios vehículos descargaban cuerpos en una morgue cercana.
"No descartamos la posibilidad de que la policía encuentre más restos carbonizados al entrar (al complejo) para realizar una investigación detallada y recoger pruebas", dijo el jefe de seguridad de la ciudad, Chris Tang.
En un hospital del barrio Sha Tin, una mujer de 38 años identificada como Wong buscaba desde el jueves a su cuñada y a la gemela de esta, sin suerte.
"Todavía no las encontramos. Así que vamos a diferentes hospitales para preguntar si tienen buenas noticias", contó entre lágrimas a la AFP.
Ante la angustiosa búsqueda de las familias, el gobierno dijo que la policía activó un sistema especializado de identificación de víctimas de desastres para ayudar a localizar a los desaparecidos.
- Esfuerzo comunitario -
Este ha sido el incendio más mortífero de Hong Kong desde 1948, cuando una explosión seguida de una conflagración causó la muerte de al menos 135 personas.
Los fuegos mortales eran antes una lacra habitual en la densamente poblada Hong Kong, especialmente en los barrios más pobres, pero la mejora de las medidas de seguridad los ha hecho mucho menos frecuentes.
Unas 800 personas damnificadas recibieron alojamiento temporal, informó el gobierno, que ya había anunciado un fondo de 300 millones de dólares hongkoneses (38,5 millones de dólares estadounidenses) de ayudas.
Se instalaron puestos de suministro de ropa, alimentos y artículos para el hogar en una plaza cerca de las torres calcinadas, así como cabinas que proporcionaban atención médica y psicológica.
Se recibieron tantas donaciones que los organizadores aseguraron que no era necesario enviar más.
T.McGilberry--NG