Zverev se corona en el US Open y alarga la maldición de EEUU
La sequía estadounidense en el US Open continúa. El alemán Alexander Zverev arruinó las ilusiones del país anfitrión al derrotar en la final el domingo al joven Ben Shelton y alzar su primer título de este Grand Slam.
Zverev se impuso por 6-3, 7-6 (7/2), 5-7 y 6-2 a un Shelton que tardó en sacudirse la presión ante los 23.000 aficionados presentes, que confiaban en que fuera el primer tenista local en conquistar el título en 23 años.
Con su experiencia y un servicio imperial, Zverev redondeó a los 29 años su mejor temporada con un segundo título de Grand Slam tras el triunfo liberador en Roland Garros.
Esta cosecha es superior a la de sus grandes rivales, el italiano Jannik Sinner y el español Carlos Alcaraz, que terminan el año con un triunfo cada uno.
En Flushing Meadows se curó además la herida de su traumática derrota en la final de 2020, una de las tres perdidas antes de la redención de junio en París.
"Se siente increíble, especialmente después del desgarro que sufrí aquí en 2020. Levantar por fin este trofeo es una sensación increíble", dijo ante la prensa.
En Flushing Meadows, el alemán bordeó la eliminación en las dos primeras rondas pero terminó capitalizando a la perfección la baja por lesión de Sinner, número uno mundial, y la salida de Alcaraz que, tras cuatro meses de inactividad, entregó la corona en cuartos de final ante un pletórico Shelton.
Ante la prensa, Zverev fue preguntado si ahora mismo se siente el mejor jugador del mundo.
"con Sinner lesionado y Carlos Alcaraz volviendo de una lesión después de cuatro meses, ahora mismo, en este instante, seguramente sí", afirmó. "Pero con los dos en forma y a su mejor nivel, seguramente no... Si todos están en forma, creo que Jannik sigue estando por delante".
- "Volveré" -
Shelton, con todo el peso de la historia en sus hombros, estuvo muy lejos del nivel de su épica victoria ante Alcaraz y reconoció con deportividad la superioridad de Zverev.
"Eres uno de los mejores jugadores del mundo. Quizá el mejor este año", le concedió un cabizbajo Shelton ante la mirada en la tribuna de su pareja, la estrella del fútbol Trinity Rodman, que alcanzó a llegar tras jugar con su equipo en Washington.
"Yo sólo estoy empezando, volveré a estar aquí", prometió el pujante Shelton, ganador de cuatro títulos este año y número cuatro mundial a partir del lunes.
- Roddick, sin sucesor -
En su primera final de Grand Slam, en la mayor pista del mundo y ante su público, el estadounidense reveló sus nervios desde el primer juego, cuando perdió su servicio con una doble falta.
Sin su mejor arma al máximo poder, a Shelton le faltó confianza para abordar la montaña de hitos que se le pedía cumplir con sus 23 años.
En caso de ganar se hubiera convertido en el largamente esperado sucesor de Andy Roddick, último tenista local en ganar el título masculino en 2003, y también del argentino Juan Manuel del Potro, último campeón no europeo de un Grand Slam en 2009, también en Flushing Meadows.
En otra simbólica conquista, Shelton podía ser también el primer afroamericano en alzar el trofeo desde el tenista que da nombre a la pista central, Arthur Ashe, en 1968.
- Nervios iniciales -
Shelton había pedido ayuda a su afición para cumplir la misión y la pista central se abarrotó con 23.000 aficionados y celebridades como Brad Pitt y Camila Cabello.
La tensión se abalanzó sobre el local en un primer set que entregó a Zverev con dos breaks culminados con doble faltas.
Shelton se reactivó en un segundo parcial en el que mantuvo su servicio hasta el tiebreak.
El público se puso detrás de su jugador en este momento definitorio, deseando una mayor pelea que la que dio Taylor Fritz, primer finalista local desde Roddick, en 2024 ante Sinner.
Zverev resquebrajó esas esperanzas al avanzarse 5-0 en el tiebreak, bombardeando a Shelton con servicios de hasta 236 km/h.
- La herida de 2020 -
El alemán se colocó dos sets arriba como en la final de 2020 que perdió dramáticamente ante el austriaco Dominic Thiem.
Y Zverev aún tuvo que ahuyentar ese fantasma cuando Shelton, con ventaja 6-5, aprovechó un ligero bajón en su servicio para lograr su primer break y alargar la final.
En medio del júbilo, Shelton celebró el set casi como una victoria pero Zverev le borró la sonrisa con otro quiebre que le devolvía la presión.
Viendo la línea de meta, Zverev mantuvo la concentración a tal punto que, anotado el punto de partido, no se dio cuenta de que era el campeón hasta que se lo gritó su hermano Mischa desde el banco.
"Sabía que le había roto el servicio dos veces, pero creía que iba 5-1 en vez de 6-2", explicó después. "En ese momento estaba muy concentrado. No oía ningún ruido".
T.Murray--NG